Cultura

Un día completo en la Zona Colonial: historia, café y atardecer

· Equipo TuCiudad

Un recorrido a pie por la ciudad más antigua de América: de la Catedral Primada al Alcázar de Colón, con paradas para café, arte y una cerveza fría al caer la tarde.

Un día completo en la Zona Colonial: historia, café y atardecer

Hay ciudades que se visitan y ciudades que se caminan. La Zona Colonial es de las segundas: quinientos años de historia metidos en unas pocas calles empedradas, y lo mejor es que todo queda a distancia de un buen paseo.

Empieza temprano en el Parque Colón

Llega antes de las diez, cuando la luz todavía es suave y las palomas mandan más que los turistas. Frente a ti tendrás la Catedral Primada de América, la primera catedral del continente. Entra: el contraste entre la fachada de piedra coralina y el interior gótico, fresco y en penumbra, no se olvida. La visita toma menos de una hora y deja el resto del día libre.

El Conde, sin prisa

La calle El Conde es la peatonal de siempre: libreros de viejo, cafeteras ruidosas, gente jugando ajedrez. No es un museo, es una calle viva, y ahí está su gracia. Cualquier cafetería con mesas afuera sirve para un primer café y para ver pasar la ciudad.

La peatonal El Conde, la calle viva de la Zona Colonial
La peatonal El Conde, la calle viva de la Zona Colonial

Plaza España al mediodía

Bajando por la Calle Las Damas —la calle empedrada más antigua del Nuevo Mundo— se llega a Plaza España, presidida por el Alcázar de Colón. El palacio de Diego Colón hoy es un museo que se recorre en una hora y regala, desde sus balcones, la mejor vista del río Ozama. La explanada de la plaza está rodeada de restaurantes con terraza: buen punto para almorzar sin salir del guion.

Plaza España, presidida por el Alcázar de Colón
Plaza España, presidida por el Alcázar de Colón

La tarde: arte y patios

Para bajar el almuerzo, Casa de Teatro es la parada obligada de la tarde: casona colonial, exposiciones, y si tienes suerte, ensayo de algún grupo o peña en el patio. Su cartelera cambia cada semana, así que siempre hay algo distinto.

Cerrar con música

Cuando cae el sol la Zona cambia de ritmo. Parada 77 llena la esquina de son y bailadores —los domingos es fiesta segura— y El Sartén, a unos pasos, sigue siendo ese bar de barrio con vellonera y dominó donde nadie es extraño. Cerveza bien fría, bolero de fondo, y el día queda redondo.

El plan en corto: Catedral y Parque Colón por la mañana, El Conde a media mañana, Alcázar y almuerzo en Plaza España, Casa de Teatro por la tarde, y son y cerveza en Parada 77 o El Sartén de noche. Todo a pie.

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